¿Qué es la mordida abierta anterior y por qué es importante saberlo?
La mordida abierta anterior ocurre cuando, al cerrar la boca, los incisivos superiores e inferiores no se tocan, dejando un espacio libre entre ellos. Este espacio puede variar en tamaño según la gravedad del caso y puede estar acompañado de otros problemas dentales o esqueléticos. Su importancia radica en que no es únicamente un asunto de apariencia; también repercute en funciones básicas como la masticación, la fonación y hasta la postura mandibular. Cuando este problema se mantiene sin tratamiento, puede influir en el desarrollo facial, provocar tensiones musculares en la mandíbula y generar desgaste irregular en otras piezas dentales. Por ello, comprender sus causas y opciones de tratamiento es clave para preservar la salud bucodental.
Causas de la mordida abierta anterior
Factores genéticos
La genética desempeña un papel importante en el desarrollo de la estructura maxilofacial. Algunas personas nacen con predisposición a un crecimiento desproporcionado de la mandíbula o el maxilar, lo que facilita la aparición de una mordida abierta anterior. Este tipo de causa esquelética no puede corregirse únicamente con ortodoncia en edad adulta, y en muchos casos requiere cirugía ortognática para restablecer una oclusión correcta.
Hábitos orales prolongados
Hábitos como la succión del pulgar, el uso de chupete más allá de los 3 años o el uso prolongado de biberón son factores que ejercen presión constante sobre los dientes frontales. Esto impide que las arcadas dentales se cierren correctamente y, con el tiempo, modifica la posición de los dientes y el desarrollo de los huesos maxilares. Otro hábito frecuente es el empuje lingual al tragar o hablar, en el que la lengua se interpone entre los dientes, perpetuando el espacio abierto.
Problemas respiratorios
La respiración bucal crónica, ocasionada por alergias, hipertrofia de amígdalas o adenoides, o desviación del tabique nasal, puede alterar la posición de la lengua y modificar el patrón de crecimiento facial. Esto afecta el cierre natural de la mordida y fomenta el desarrollo de una mordida abierta anterior. En estos casos, es esencial tratar primero la causa médica para garantizar el éxito del tratamiento odontológico.
Trastornos funcionales
La deglución atípica y ciertos patrones del habla ejercen presión constante sobre los dientes frontales. Estos trastornos funcionales, aunque menos evidentes que los hábitos orales visibles, pueden ser igual de perjudiciales y requieren terapia miofuncional para corregir la posición de la lengua y restablecer una mecánica oral saludable.
¿Cómo se diagnostica una mordida abierta anterior?
El diagnóstico de la mordida abierta anterior es realizado por un ortodoncista y comienza con una evaluación clínica minuciosa. Esta evaluación incluye el análisis de la relación entre los dientes superiores e inferiores, fotografías intraorales y extraorales para documentar el caso, y modelos dentales para estudiar la mordida en detalle. Además, se solicitan radiografías cefalométricas que permiten observar la posición y proporción de los huesos maxilares. En algunos casos, se complementa con estudios funcionales de la masticación y la deglución para identificar hábitos que puedan estar contribuyendo al problema.
¿La mordida abierta anterior siempre requiere tratamiento?
No todos los casos requieren intervención inmediata según nuestra experiencia como dentistas en Córdoba. En niños pequeños, especialmente cuando la mordida abierta es leve y se debe a hábitos recientes, la simple eliminación del hábito puede permitir que los dientes se reacomoden de forma natural a medida que crecen. Sin embargo, en la mayoría de los casos moderados o graves, o cuando existe un componente esquelético importante, es necesario aplicar tratamiento profesional. Retrasar la intervención puede complicar la corrección y aumentar el tiempo y coste del tratamiento.
Tratamientos para la mordida abierta anterior
Ortodoncia interceptiva (en niños)
Esta intervención temprana se utiliza para guiar el crecimiento de los maxilares y prevenir que la mordida abierta empeore. Se emplean aparatos removibles o fijos, como rejillas linguales o expansores palatinos, que ayudan a redirigir el desarrollo óseo y dental hacia una posición adecuada.
Brackets o alineadores (en adolescentes y adultos)
En pacientes con dentición permanente, los brackets metálicos, cerámicos o los alineadores transparentes como Invisalign® permiten mover los dientes hasta cerrar el espacio anterior. Este tipo de tratamiento puede combinarse con el uso de elásticos para mejorar la relación vertical de la mordida.
Terapia miofuncional
Consiste en una serie de ejercicios guiados por un especialista para reeducar la posición de la lengua y corregir patrones inadecuados de deglución y fonación. Esta terapia es fundamental cuando la causa principal es funcional, y suele acompañar al tratamiento ortodóncico para evitar recaídas.
Cirugía ortognática (en casos severos)
En adultos con mordida abierta anterior de origen esquelético, la ortodoncia por sí sola no es suficiente. La cirugía ortognática reposiciona los maxilares para lograr una oclusión estable y funcional. Es un procedimiento planificado cuidadosamente y que requiere un trabajo conjunto entre cirujano maxilofacial y ortodoncista.
¿Cuánto dura el tratamiento de una mordida abierta anterior?
La duración del tratamiento varía según la edad del paciente, la gravedad del caso y la técnica utilizada. Como dentista en Córdoba, los casos leves pueden resolverse en un período de 6 a 12 meses, mientras que los casos moderados requieren entre 18 y 24 meses. En situaciones más complejas que implican cirugía ortognática, el proceso completo, incluyendo la fase pre y postquirúrgica, puede extenderse de 2 a 3 años.
Consejos para prevenir una mordida abierta anterior
La prevención es posible en muchos casos si se detectan y corrigen a tiempo los hábitos y problemas que la causan. Entre las medidas más efectivas están:
- Retirar el chupete y el biberón antes de los 3 años.
- Fomentar la respiración nasal y tratar problemas respiratorios crónicos.
- Corregir el empuje lingual mediante terapia miofuncional.
- Realizar revisiones dentales periódicas desde la infancia para detectar cambios tempranos.
Conclusión
La mordida abierta anterior es un problema que va más allá de la estética dental y puede repercutir en la salud general de la boca y del organismo. Conocer sus causas, identificarla de forma temprana y aplicar el tratamiento adecuado son pasos esenciales para evitar complicaciones y lograr una sonrisa funcional y armónica. La intervención oportuna no solo mejora la calidad de vida, sino que también reduce la necesidad de tratamientos invasivos en el futuro.
Preguntas frecuentes sobre la mordida abierta anterior
¿Puede una mordida abierta anterior causar problemas de encías?
Sí. Al no distribuirse de forma uniforme la presión durante la masticación, algunas áreas de las encías reciben más carga, lo que puede favorecer la inflamación o el retraimiento gingival.
¿La mordida abierta anterior puede afectar la pronunciación?
En ciertos casos sí. La falta de contacto entre los dientes frontales puede dificultar la pronunciación de sonidos como la “s” o la “z”.
¿Es posible corregir una mordida abierta sin aparatos dentales?
En casos muy leves y detectados a tiempo, eliminar el hábito causante y realizar ejercicios orales puede ayudar. Sin embargo, la mayoría de los casos requieren ortodoncia para una corrección completa.


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